Anécdota 1

El primer Maniviesa en nuestra línea familiar constatado y verificado oficialmente hasta ahora.
Los Maniviesa
  • Betanzos, A Coruña. Año 1844.- José Maniviesa Pérez casado con Agustina Granado

Hijo:

Eligio Maniviesa Granado.

  • Encinasola, Huelva. Año 1879.- Eligio Maniviesa Granado casado con Ruperta Bárcena Librero

Hijos

Rufina, Elvira, Agustina, José, Antonio, Josefa, Fernando, Luis, Dolores, Eligio y Tomás.

  • Alcalá de Rio, Sevilla. Año 1925.- José Maniviesa Bárcena casado con Dolores Pérez Giles.

Hijos

José – Eligio

Año 1944.- José Maniviesa Pérez casado con Dolores García Ruíz

Hijos

Esperanza, José Luís, Joel, Dolores (Loli)- Reyes

  • 20 agosto 1962. Eligio Maniviesa Pérez casado con Rosa Collado Sacristán

Hijo

Sergio Maniviesa Collado casado y divorciado con Luisa María Alegría García

Casado en segundas nupcias con Antonia Mula Julia

Hijos:

José Alejandro y Laura  Maniviesa Alegría      &       Gonzalo Maniviesa Mula

Gonzalo, sigue el color rojo y verás cuáles son tus orígenes por parte de tu padre.

Este es el mapa de España donde han nacido y vivido tus antepasados.

Busca :Betanzos, A Coruña; Encinasola, Huelva; Alcalá del Rio, Sevilla; Barrio del Carmen, Murcia; Hospitalet de Llobregat, Barcelona y por último Murcia.

Gonzalo, te explicaré una anécdota de los Maniviesa que es muy curiosa, verás, hace muchísimos años los Maniviesa teníamos nuestro hogar en Murcia y sucedió que, por causas mayores, que ya te lo explicaré más adelante, tuvimos que irnos a vivir a Barcelona.

Aquél día era la verbena de San Juan. Llegamos a la estación de Francia en el <<Sevillano>>, el tren iba abarrotado de gente y entre ellas, nosotros. El tren iba muy lento y tardamos una eternidad en llegar a Barcelona.

Éramos siete; la abuela Justa, mi madre, mi tito Elígio, (tu yayo) con diecisiete años, mis hermanos; Esperanza (nueve años y medio), Joseluís(cinco años y medio) mi hermana Loli (cuatro meses) y yo (tres años y medio). Cargados con maletas aseguradas con cuerdas para que no se abrieran, nos apretujamos en los asientos como pudimos y una señora muy amable se levantó del asiento para que pudiéramos estirarnos los más pequeños y poder dormir un poco.

En Valencia, aprovechando que el tren cambiaba de locomotora y de sentido, mi tito (tu yayo Eligio) se bajó para comprar algo de comida, pues hacía tiempo que no habíamos comido, casi pierde el tren porque se perdió por la estación. Hacía mucho calor y el viaje estaba siendo muy pesado. Por fin llegamos a la estación de Francia y allí nos esperaba mi padre con una furgoneta vieja de un amigo, y nos llevó a la barriada de Santa Eulalia de Provenzana en Hospitalet de Llobregat, donde años más tarde nacería tu padre.

La calle donde vivíamos no tenía alcantarillado y todas las casas tenían un pozo ciego donde iban a parar las deposiciones de cada uno de nosotros (las cacas y orines) las casas eran bajas cubiertas con tejas y por debajo del nivel de la calle. Entrabas a la casa y bajabas un escalón (estábamos por debajo del nivel del mar), las paredes estaban en mal estado, a pesar de eso, la vivienda disponía de una entrada amplia, cuatro habitaciones, cocina, comedor y un patio con el váter y un pozo ciego dónde iban a parar las deposiciones de toda la familia y,  al fondo un gallinero donde convivían gallinas y conejos. En la casa de al lado vivían los abuelos (tus bisabuelos) José Maniviesa Bárcena (el abuelito) y Dolores Pérez Giles (la mamálola).

Mi hermano Joseluis y yo dormíamos en una habitación con tu yayo Elígio. Pero él te lo explicará mejor, pregúntale.